Website pricing

Por qué los precios de mis servicios no aparecen en mi web

¿Precios fijos para proyectos distintos? La realidad es otra.

En la sección de Preguntas frecuentes que puedes encontrar en esta web hay un apartado dedicado a los precios. «¿Cuál es el precio de tus servicios?». Esa es la pregunta. La respuesta, sin embargo, no especifica cifras concretas. Y quizá te preguntes por qué.

En muchas webs de diseño y desarrollo, tanto de agencias como de freelances, solemos ver tablas de precios que determinan precios fijos para cada servicio que se ofrezca. Precios cerrados para servicios concretos (creación de sitio web con 5 páginas, creación de tienda online, mantenimiento mensual, etc.) que, directamente, puedes seleccionar en función de lo que creas necesitar. No es mi caso. ¿Por qué?

No quiere decir que esto me parezca una mala idea, o que no esté de acuerdo con fijar precios de antemano. Todos los puntos de vista son válidos. Hay quien prefiere mostrar los precios de sus servicios en su web, y hay quien no lo hace.

Comprendo que quienes fijan los precios de sus servicios web —bien mínimos o bien cerrados— quizá puedan tener un esquema y desarrollo de trabajo que les permite tal nivel de automatización y ajuste que tienen la capacidad de cerrar previamente un precio fijado para proyectos que, entre sí, pueden variar incluso de complejidad o tiempo. O quizá haya quien piense que eso evitará pasos a la hora de tratar con los clientes, o que incluso se convierta en un filtro que, de alguna manera, disuada a quienes no lo tengan claro. O quizá sea solo cosa de marketing. Es por ello que a mi me resulta muy complicado fijar de inicio un precio sin evaluar las circunstancias y los objetivos.

Preguntar, preguntar y repreguntar

Cuando un cliente llega a webCBZ solicitando un presupuesto mi primer paso, si no he recibido explicaciones detalladas desde el primer contacto, es preguntar, preguntar y repreguntar:

  • ¿Cuál es el segmento en el que nos vamos a mover? ¿Quiénes son los clientes de nuestro cliente?
  • ¿Cuál es la situación de/con la competencia?
  • ¿Cuáles son tus gustos sobre páginas web? ¿Tipos? ¿Colores? ¿Webs de referencia?
  • ¿Dispone el cliente de contenido? ¿Imágenes y textos? ¿Tendrá necesidades específicas? ¿Traducciones, newsletters, tienda?
  • ¿Qué idea tiene el cliente sobre qué obtener con esta web?
  • ¿El proyecto tiene un tiempo específico, limitado?
  • ¿Cuáles son los objetivos del cliente a corto, medio y largo plazo?

Necesito saber. Cuanto más sepamos de antemano, mejor. La única manera que tengo de evaluar los objetivos y necesidades de quien esté interesado/a en tener una web es conocer todos los detalles posibles que me aporten la máxima información, al margen de lo que yo pueda investigar por mi parte. De esa manera puedo concretar qué es realmente lo que se necesita, puedo valorar y aconsejar, y, en función de eso, puedo determinar qué es lo mejor para mi cliente, y cuáles son los precios en los que podríamos movernos. Y, a la vez, es la mejor manera que tengo —y esto es fundamental— de que el cliente me conozca y confíe en mí y en mi trabajo.

webCBZ nace como un proyecto destinado, en principio, a intentar ayudar a toda aquella persona que, sin grandes recursos, necesite un sitio web. El enfoque se dirige, fundamentalmente, a ayudar a pequeñas y medianas empresas, o autónomos/as que, sin poder costearse —o necesitar— grandes proyectos, puedan afrontar su paso al mundo web con presupuestos ajustados. Después, cada proyecto tiene distintas necesidades, por lo que no siempre se invierte el mismo tiempo, ni todos los sitios web requieren lo mismo. De ahí la insistencia en que cada proyecto y cada presupuesto son un mundo, casi únicos y muy particulares.

Lo más importante: aportar valor

Antes de que se nos olvide. Hay gente que pregunta (y otros tantos que no lo preguntan, pero lo piensan): «¿no será que tus precios son muy caros? Si fueran más baratos los pondrías en la web».

No. Las cosas van por otro lado.

Es más una idea basada en el valor.

Lo más probable es que el cliente no te conozca, no sepa nada de ti ni de tu trabajo. En tal caso, ¿quién va a requerir tus servicios exclusivamente en base a una tabla de precios? Además, y aquí radica una de las cuestiones fundamentales, pasa a ser una cuestión de confianza, de cercanía y de compromiso.

La confianza que yo puedo aportar al cliente.
La cercanía que se genere.
Mi compromiso para que el sitio web sea lo que el cliente busca.

El precio debe actuar, por tanto, como último filtro. No olvidemos, además, la flexibilidad. Cada cliente tiene una necesidad distinta. Lo que busco es que el cliente sepa que ofrezco calidad, confianza, cercanía y compromiso con su negocio, su idea y su objetivo. Lo que ofrezco, fundamentalmente, es aportar valor.

Porque lo que cobro por mis servicios no solo está relacionado con el tiempo que tardo en hacer el trabajo o con el servicio específico que ofrezco, sino que está relacionado con el valor que aporto al negocio, a la idea o al objetivo.

Por tanto, y al tratarse cada proyecto de algo propio y en la mayoría de ocasiones totalmente personalizado, mi decisión es que no aparezcan los precios en webCBZ.

¿Necesitas una web y quieres saber cuánto te puede costar si trabajas conmigo? Escríbeme. Cuéntame qué necesitas. Puedo ayudarte.

Imagen de mohamed_hassan en Pixabay

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